domingo, 27 de mayo de 2012

302-324




Ellsworth Kelly, Nine squares (1976-77)

302.


No nos hacemos
figuras de los hechos

(ellas son absolutos preexistentes)

más bien nosotros    (y los hechos)
somos su tentativa.

El objeto espacial se encuentra fuera
de todo espacio.

(El objeto es complejo.)

Ninguna cosa ocurre en estados de cosas.
La  realidad  carece  de  estados de cosas
y el mundo es  la ausencia  total de lo real.

La mancha   en
el campo visual
es        incolora.

El sonido no  tiene
intensidad ni altura

El objeto del tacto
carece de  dureza

(Respuesta de Descartes a Wittgenstein)


303.



El   pensamiento  es     la    proposición
que disfraza  el    lenguaje    (y   así  en
la     forma   externa    del    vestido   no 
se puede deducir  la forma del lenguaje
porque  la  forma  externa   del   vestido
no    ha   sido     manufacturada     para
reconocer la forma del cuerpo desnudo)




304.


Podemos indicar un punto en el papel
aun sin saber qué significa blanco o negro.

Podemos escuchar la lengua de los pájaros
y obrar en consecuencia.




305.


Debemos emplear
un lenguaje de signos
que no use el mismo signo
en símbolos distintos

es decir que 

debemos emplear
un lenguaje de signos
que rompa simetrías en
la degeneración simbólica. 

(El sentido es ruptura
de  simetría  dentro
de tablas de verdad 
degeneradas.)




306.


La navaja de Occam
era aquella que Occam nunca utilizaba
al afeitarse.





307.


Proposición que niega determina
un no-lugar
dentro del lugar lógico
de la proposición negada

y en él crece la hierba.
  
También hay un rectángulo naranja.




308.


La escala es un pentágono
de flores rojas
en el campo mental

y las olas golpean
en sus aristas negras
por dentro y fuera.





309.

 
El hombre funda la verdad en todo aquello
que puede comprobar (de)mostrar o aceptar.

Su método no es válido.





310.


Ninguna operación
anula el resultado
de otra operación.

Ambas intensifican el no-mundo.

  


311.
 


El negro es una torre amarilla

y el No es la raíz que trepa honda
por sus estrellas rojas.







312.



La calidad
nocturna del dolor: un hombre roto
que no puede llorar
recoge los triángulos caídos. 







313.


Su rostro inexpresivo no dejaba
adivinar el musical incendio
que guiaba su mano borradora.





314.


En un camino ya no puedo ver ningún camino


y lo que crece al margen y lo ausente

indican el lugar la pérdida
que entraña el centro de la posesión.




315.


La oscuridad
del vacío total
de no estar siendo:

la nada extática.

El incendio la
zona al borde.
Acorde.

Las ondas musicales    la tristeza.
Silencio de los páramos sonantes.




316.


Cada campana es oro de los cuartos

y en el oído interno
del Principiante

un tiempo de quietud.




317.


Una silla de mimbre destrozada
bajo el sol
junto a la iglesia.

Schwarzer Stahl (acero negro): el coche
llega de Nürnberg.




318.


Nenia 
ad sepulcrum canendam

porque los ojos
buscaban un espejo donde el muerto
miraba quedamente.





319.


Dolor tristeza
pulsan

(la soledad es su 
mejor Satán y abrigo)

pero los ojos lágrimas no encuentran.



320.


El pánico en los ojos de las ratas
es ya el cortocircuito del lenguaje.

Lord Chandos lo sabía.



321.


Adiós
a Dios.

En vez de Idea nada nunca no.





322.


Amigo 
de la Ética  
se  puede  hablar:

es niebla volandera y manos
samaritanas  por  necesidad.







323.


El error queda abajo de la escala.

Arriba están
la Luna y el no-
mundo.




324.


De lo que no se puede hablar

brota un campo incendiado 

por voces canceladas.


domingo, 20 de mayo de 2012

280-301




 
Kazimir Malevich, Cuadrado negro (1923-1929)

280.



No hay meta no hay apego
no

hay temor a la vida ni a la muerte.








281.



No existe un yo
que alimentar con pienso.

No hay abrevadero para un yo
ni alfalfa para un yo.










282.
 An S.


En mis océanos mentales estás tú
que no eres nunca más la rosa de los vientos.
Las crestas de las olas pronuncian tu nombre
con su lengua de sal y sombra y fuego.
Yo voy por atalayas solitario
entregado al abstruso ir y venir 
de mis ondas mentales.
Tú no eres nunca más la rosa de los vientos.







283.



No hay perturbación
de la serenidad.

Lo que sucede afuera
lo que sucede adentro

no

te tiene con cuidado ni sin él.






284.



Afirmo solamente
la negación.


También esto es cansancio.



Niego la afirmación.








285.



Claridad alta:
de no a no a no
respiración.


(Contra el muro
encontrar contra:
sed de lo no.)








286.



Negar que sí
darán flores las alambradas rojas.


Darán flores las alambradas rojas
no necesita un sí.









287.



¿Qué miras a tu alrededor?

¿No ves acaso
que se trata de ti?

(¿No ves acaso que la falsedad
te sobrenadará?)









288.



No

      es el nombre
del único reposo.




La mente sola la

sombra sola del no.









289.



Qué es una flor
donde no está su imagen

donde la flor
ha desaparecido

y de nada es
metáfora

sino música fuerte
dadora.








290.



Perpetuidad
del sueño de la
nieve en las
estrellas.

Camino: procesión de los
espectros en
cristales de sonido.








291.



(No hay camino:)
La noche es el camino verdadero


la noche en el camino


donde secretamente espera
quien tú bien
sabes.








292.



Alto jornal arrancarse con fuerza
al uso en que la muerte
persevera.







293.



El ruido de las ramas en el viento
donde no existen ya

era formas de abrazo


como ninguna sombra.








294.



Lo no nacido aún
con fuerza renovada
en el tiempo del ser:

                                Verdad


son formas suprimidas.








295.



La luz es la existencia del sonido.

Silencio es
imagen
que jamás ha existido.

Noche luciente noche inextinguible
atemporal abrazo
matando muerte en vida la has trocado.








296.



Concepto musical imaginar

con el oído interno
el concierto supremo.








297.



La duda expresan los labios efímeros
la existencia del Buda

pues sólo miran flores
y sólo piensan lunas.










298.



Rostro tan reflexivo
ilumina las nubes.

Su cúmulo de dudas vale más
que cualquier profesión de certidumbres.







299.




Un proceso mental
reúne el verde por la altura
en palabra secreta:
claridad conseguida en el
mensaje en la botella luminosa


Altura verde

                     mente

del Principiante.







300.



Escribir (no estar
solo).

Imaginar un
otro

que leerá en el erïal
grisáceo

y que eres tú.






 
301.


La libertad más alta
es poder conservar
el peso desmedido de la 
soledad.



domingo, 8 de abril de 2012

252-279




Hokusai, Flores

252.



Cuántica soledad
de los mundos tejidos
en la función de onda de la mente

como si sobre el agua
pudieras caminar dando zancadas
verdes
y la infancia y el gesto y la sola emoción
el pan multiplicase
cuántica soledad inexpresable

en el mundo exterior de las espadas
clásicas.







253.



Ver clara una necesidad

los árboles
espacio del azul y del madroño
la flor de la verdad en el
desierto
el rostro innumerable de lo ajeno

arrojado a la sombra que establece
tu ser de sombra y sueño.







254.



Formas poligonales
propicias a los ojos


donde el cansancio
es la soberanía.









255.




Escribe

para decir

Respiro.




Respira

al imprimir

lo escrito.







256.



La vida es aburrida:
Sólo el amor importa.

Dijo mi amigo antes
de recibir el golpe decisivo

(y de ver en el gris policromía).







257.



Salamanquesa
a la grieta del muro
blanco y de hiedra.








258.



Con qué fuerza en la lámina
la simetría

tanto mejor cuanto más imperfecta
y desconchada. Aquí
son vida los colores.
El verde y el azul y el amarillo.


Serge Poliakoff
Composición abstracta, 1964

259.



Tu cuerpo no
es suelo eterno

y entre las nubes puedes ver
desde lo alto el
mar.






260.



Hombre pasante
árbol por un momento me torné.

Árbol
por un momento
a escucharte.







261.



A mí la lontananza

los colores racimos
en la composición

jardín tonal
disolución
coral

porque la muerte
es un color
de vida


y habrá sido preludio.

(Satori)




262.


Abstrusa y clara
por no tener concepto
es la verdad.






263.


Das palmas y preguntas cómo suena
una de las dos manos.


Amar entonces
cada palmo de mano
es mi ejercicio.





264.



A la altura del labio
el cuerpo de la luz.

Voz incendiada
del centro de la claridad.

La Sed
como fuego en los ojos.

Como una torre en llamas
que la sombra apacigua.





265.


Cada rostro es sagrado
y la risa es sagrada
y las flores sagradas.
Todos los animales son sagrados

y el dolor es sagrado.

Sagrada es cada
voz
cada gesto
sagrado.


Las figuras son dioses en los ojos.







266.


La danza es de la mano
los cabellos son largos
el antifaz de estrellas
el movimiento raudo.

La duda es sinfonía
en cejas enarcadas.

Los pensamientos libres hondos graves.


Apagador


el verso de la noche.







267.



Atónita
sin tono


la rama ama el cielo de lo no.








268.



Luna que nadie mira es un
sonido pantonal

una voz atonal
la oscuridad.







269.



Acorde
amor mío

que llevas por ahí

con forma de un espacio
por ti ocupado.









270.




Mariposa

tatuada
en el

pie

del sonido entonado.









271.



Oscilaciones
de la forma nocturna
crecidas en un ritmo del desierto
pura vida en el centro
del tiempo musical
desembocada altura. Tú escuchas:
Oscilaciones música
olas de atonal fuerza
entrega luminosa duradera.








272.




Te borraste en la música
hasta hacerla visible.

Libre de ti
contemplas el paisaje
vuelto hacia tu interior.








273.




Mural mental monótono minuto


compás sin paz del mar







274.




Mudito
habla.

Amigo
habla.

Tu palabra es un mundo.
Enciende una palabra.







275.




La línea recta
en el plano magenta.
Pedal la noche


*


Distancia quema
ojos agrimensores
montaña azul.







276.




Páramos incendiados
por la sed del limón.

Concentrado en el campo
el llano es un lugar de floración intensa.

La vida de los
entes musicales

incendia cada espacio
de tiempo irrepetible.








277.




Te despiertan los pájaros
temprano de mañana

amanece con cielo despejado
en primavera

y es Munich como un pueblo de la Mancha.


*

Casas de yeso
emergen desde el verde
en tu ventana.

Charcos Blancos el nombre de la aldea
como una extraña música.

Los ancianos decían Charcos Blancos
en el jardín de pinos.





278.



Los muros derruidos
en la alta montaña.

La mariposa de colores vivos
vuela por los recintos
vacíos que la luz
decora en geometría sobria.

Las fuentes y cascadas
suenan en la sagrada oscuridad.

El paso de montaña junto al río
lo realizó un ardiente corazón.

Él caminaba solo
desasistido
se abrió camino ignoto.

Cada día el poema
es la fruta entregada.
Cae fuerte en el paisaje de la mente.
Rompe la tela
del musical silencio
y es la pulpa sagrada
que te pide existencia
y sin saberlo nunca se la ofreces.

Cada día el poema
se arranca a tu existencia.







279.



Una palabra es un imán estructural

y el verbo ser

el gradiente del campo
magnético de una palabra sola.

domingo, 1 de abril de 2012

223-251




Anita Andrzejewska, Untitled

223.



He visto estructuras
que nadie jamás nunca

formas lejanas
a toda compostura

he visto rosas
en su más clara altura

eran voces
sonidos eran

rosas

fuera de su figura.








224.



Música es
la luz
cuando fuera de sí
no se sabe a sí misma como luz

En racimos solares entregados.
En cósmica vendimia
la cósmica
vendimia de la luz.







225.



La inteligencia finge la locura

luego ya no distingue

no ve que finge

luego.







226.



Combinatoria


no es la hermosura exenta


(pero qué hermosura de rebusca)







227.



La luz derrámase
en los signos escritos
por la concentración
alta en la solución de los problemas

la luz como queriendo
participar de este significado.

Pero ya se retira
como un perro asustado
la luz de la ventana
y cae la noche.

Los signos permanecen
y son la conclusión son el lugar
al que llegaste
cansado de pensar.








228.




Altura verde

mente

del Principiante







229.

A Anna Heger

La figura de danza
con los ojos perdidos
en espacios sonoros.

La sonrisa brillante aproximándose

por el adagio transparente
de la insatisfacción.






230.



Hacia la madrugada
salir de tu cobijo
hacia la madrugada casi al alba

por caminos y
campos grises ir inquieto
hacia la ofrenda

hacia la
casa donde vive la
maga islandesa

la obrera la hacedora de
milagros
la otra luz del día.







231.



A veces las
poleas luminosas de la mente

encienden las cerillas de lo abstracto

y la distancia al mundo quema el corazón.







232.



Tanta es la lumbre
llamada Idea

que el cuerpo iguala a vieja sarmentera.







233.



Lo esencial es sencillo
en la necesidad.

Lo complejo es más fuerte en los
detalles
sencillos y vibrantes.

Así es lo complejo
forma transcendental.







234.



El hombre de la boina -el de la barba gris-
ha escrito su tercera sinfonía.

No el gusto no el deseo no
la contingencia.

Ha sido la
necesidad

hacer este camino en soledad.







235.



Hizo una conjetura Poincaré
porque era necesario.

Perelman demostró la conjetura
porque era necesario.







236.



Las últimas
horas de cada día

que vuelvo a casa solo
escribo en mi cuaderno

el último misterio.








237.



Una verdad abstracta
no es verdad todavía
y una proposición
apunta abstractamente a la verdad

pero los ojos en la ingenuidad
de quien observa el cauce que han
tomado pensamientos

pero esta luz
desvalida en la noche


Qué soledad el fin de la razón

como un fin de partida de ajedrez

como el fin de la noche.







238.



Concentrarte en el absoluto No

un pensar sin concepto
emoción arramblada
sentidos en suspenso

para poder mirar a la Gorgona.








239.



Saber es posesión
y el más alto saber
es El Anulador

(la posesión de la
desposesión)








240.



No hay imágenes.

Sólo un avance

al centro de la música callada.









241.


Habla consigo
la soledad sonora
oye decirse.








242.


Ideas de la nada
frutos del árbol de la nada
maduros y caídos derrotados
en escritura blanca.








243.


Propenso mundo blanco
y negro a la elegía
bajo la superficie de las cosas

Necesitar silencio soledad
en blanco para hacer
visible la floresta de las sombras

en aguas de sagrada sobriedad


(Ahí
capúzate

cormorán cormorán y nada
temas)







244.


Un nuevo orden sonoro
contrapunto
de voces que no existen.






245.



Un hombre escribe
porque es necesidad.

Compone hacia el olvido
porque es necesidad.








246.



La luz
es densa por el borde.

Colores de cuadernos.
Lápices integrales de
camino.

Frondosa fluye el agua.

No buscas otra luz
donde lo necesario es el acontecer.
Ella te encuentra inerme.








247.



Qué enfermedad el delirar dirán
borrarse sustraerse.

Curarse de escuchar
y mirar las cerezas y reír
en el fondo con lágrimas

reír


indescifrablemente.








248.



(Miraba las estrellas en los ojos
con ojos desbocados y sentía
cómo la tarde renunciaba en él
a resolver redonda la ecuación
tejida en las palabras como un
río sagrado cercano y fantasmal.)







249.




Contra el muro gritar contra la muerte
meditar el jardín

de rosas desmedidas vislumbrar

y lo que crecerá en la tierra yerma cultivar.







250.




Los pájaros
están fuera de sí

y ascienden por el arco de la noche
a la profundidad huera del bosque.






251.



Solar del sueño
en el acontecer.
Claro del ser.

viernes, 30 de marzo de 2012

197-222




Vincent van Gogh, Noche estrellada



197. HOMENAJE A YUN DONG-JU




Crisálidas
vibbrantes

하늘과 바람과 별과 시
Cielo viento y estrellas


모든 죽어가는 것을 사랑해야지
Amaré todo lo que ha de morir








198. LA NOCHE




Cuando ya todos duermen y hay silencio
el solitario puede contemplar en paz la noche.
Reconciliado con el mundo
es más sencillo amar a los durmientes.

Por encima del orbe las estrellas
establecen el techo verdadero y unifican
los sueños de los hombres. El dormir
a universal ternura se asemeja.










199. EL AMOR



Por las columnas del gran monumento de la plaza
donde en verano se dan por la noche
conciertos de piano al aire libre
dos jóvenes van abrigados -es invierno.

Acabo de leer una novela tan interesante
sobre escribir novelas... dice ella con un gesto vivo.
Él la mira de un modo entre sobrecogido y admirado
como para fijarla para siempre en su cabeza.









200. EN UNA LIBRERÍA



En los estantes los maravillosos libros
de variados colores y formatos
brillan en sus ojazos y en la parte de poesía
descubre a ese poeta al que leyó en su infancia.

Miguel Hernández ay me gusta tanto...
Concentrado en sus cosas va su compañero
y no ve el acontecimiento hermoso junto a él
pero está bien así que alguien lo ha visto

y lo anota
humildemente.







201. ROSTROS



Rostros cansados pálidos de cada día
pétalos rojos multitud floral
de tonos agostados grises de ceniza
rostros de nieve púrpura y azules.

Rostros amarillentos rostros negros
narices finas chatas y aguileñas
ojos brillantes tristes y apagados
rostros bajo la lluvia de la noche.









202. DOS CLASES DE MIRADAS A LOS OJOS



Hay miradas sinceras sostenidas
que todo lo sostienen sin palabras
miradas que se tragan todo el miedo
e intentan la aventura del mirar.

Hay miradas miedosas fugitivas
que quieren retenerlo todo en poco
miradas que perciben el aroma
e intentan la aventura del mirar.








203. LA TARDE



Cuando comienza a oscurecer las calles
se iluminan y llenan del deseo
que muchos tienen por llegar a casa
a descansar o encontrarse con sus seres queridos.

Otros deciden verse junto al arco de la plaza
coronado de hiedras y violetas
y es muy hermoso ver cuando se reconocen
y juntos ya se van sintiéndose más libres.








204. A LA AMISTAD



Cuando los hombres pueden estar cerca
hablarse al corazón directamente
ayudarse en la oscuridad del tiempo
y en los buenos momentos disfrutar
de cosas que entretienen o sorprenden
¿qué más pueden pedir o desear del otro?
Así es más digna
su existencia en la tierra
toman fuerzas del otro en sus proyectos
y al mantener lo bueno de sus diferencias
la vida mutuamente se enriquecen
y gana su amistad en experiencias.









205. VIDA MÁS ELEVADA



Quien en medio de penas y miseria
no deja de mirar hacia lo recto
y obrar en consecuencia
puede sentir un alto y digno orgullo
pues honra a la existencia humana
y no es vano su paso por la tierra:
sencilla recompensa encuentra al ver
que al recibir de otros la esperanza
más fuerte se reafirma en mantenerla.








206. LA NOCHE



Cuando la noche cae resplandeciente
y la lluvia humedece los balcones
los jóvenes se van a la taberna
a disfrutar de la amistad cercana.

Entre amenas conversaciones ríen
y entrechocan sus copas y sus jarras
y les brillan los ojos y es hermoso
verlos después ir juntos recogiéndose.





207. PRELUDIO

BWV 846
J. S. Bach - E. Koroliov

Es la serenidad hasta el oído
árbol sonoro pulso regular
concentración de un hondo respirar
en voz sombra y color cada latido.

Es por la noche música el sentido
alma luciente sombra pendular
tendencia a un inexpresable mar
de dolor y silencio sostenido.

Suena en la melodía el sol al borde
de ser sol tono verde que al mudarse
produce los demás en la emoción

y abre la claridad un nuevo acorde
como una gratitud que quiere darse
por la noche en perfecta progresión.






208. COMO ANTAÑO



Aún la lluvia es un don. Escuchas
acostado en la cama
la habitación a oscuras
cómo arde cada gota en el sonido
y en el viento orquestal.

Arrecia. Como un coro
de voces lejanísimas
la lluvia
como un pueblo
el viento como un
címbalo.
Suena entonces el trueno
su ofrenda generosa. Cuánta fuerza
entregada a la tierra
porque es naturaleza.

Y ya escampa

entregada la música
que no sabe que es música
aunque todo renueva
y desconoce su acto

de esplendor de belleza

la frescura nocturna
la gratitud profunda.





209. EL ARTE DE LA FUGA

A Ana Gorría

Qué música El Arte de la Fuga
de Bach cómo ilumina su armonía
caminos rojos campos amarillos
preñados de estaciones
y hojas secas y pueblos azulados.

La aventura de vida el dolor la alegría
son ahora los que me conciernen
en esta claridad inesperada
y no la confusión de un día negro.

Sobre el piano son
mis manos pájaros que cantan voces
cuyo origen no sé.

Y escucho el temor el temblor
los dientes polifónicos oscuro sobre la
respiración que cesa.
Música acordes contrapunto vida
humilde que ahora abrazo.






210. MELANCOLÍA

A Agustín de Julián Herráiz

Un mundo imaginario veo claro
sin ley humana o sones dominantes
sino más bien de aves y diamantes
de pura transparencia mundo raro.

Hay árboles de luz un río claro
hecho de voz silencios calcinantes
y estrellas-teoremas como antes
de vidas que pudieran soñar caro.

Qué insulso es este mundo definido
conforme a mis designios de geómetra
y pronto exhausto en los detalles dados

pero qué maravilla es el rugido
de la insatisfacción que hasta al geómetra
da sed de verse otro en otros lados.






211. SONATA DE INSECTOS


A Mónica Pineda Sancho

Vida solar insectos musicales
hechos de vibración y luz y fuego
élitros verdes flores rojas luego
y coronas de trinos y vitrales

de esperanza. Las rosas cenitales
estallan en estrellas quedo ciego
para mirar más alto y ya no niego
un irrumpir fuerzas transcendentales

para extremar la vida en la armonía.
Ah utopía lejana aquí acercada
maravilla suprema del oído

ah perfección humana simpatía
eterna y absoluta vislumbrada
en acordes de luz contra el olvido.

(Evgeni Koroliov interpreta al piano
la Sonata nº10 "de los insectos" de Skrjabin
München, Herkulessaal 22-10-09)




212. CARRETERA DE HALLBERGMOOS



Los alerces sin hojas verde hierba
de principios de Marzo
la carretera solitaria sólo
el coche en el que vamos por la tarde
del aeropuerto a casa.

El sol como un aliento de amarillo
incendiando el espacio
campos verdes y llamaradas frías
de oro y gris en los ramajes secos
de tonos irreales.

Capilares del cielo oigo la floración
latir adentro. Es mansedumbre
lo que impera en el aire
y quiere en cada signo de la tarde
un poco más de invierno.

(Garching bei München, 2006)





213. IGLESIA DE SAN SEVERINO



La aguja negra de la sombra erecta
sobre el cesped culmina en una cruz
sin hombre: iglesia de San Severino
en un pueblo grisáceo de Baviera.

Apenas se abre un claro entre las nubes
iluminando un lado de la iglesia
y el cielo es una golondrina triste
que vuela sin saber donde posarse.

La superficie negra azul parece
allí donde la alcanza el haz de luz.
Yo la contemplo por el ventanal
amplio y tardío de mis horas muertas.

Como un ciprés hermoso queda erguida
entre los edificios y las torres
grises frías colmenas sordomudas
de angustia y de vacío.

(Garching bei München, 2006)




214. QUÉ CANSADO VA UN HOMBRE


Qué cansado va un hombre
por años y trabajos
pero cómo se ríe
debajo de un manzano.

Qué cansado va un hombre
cuando la tarde cae
y en la noche respira
libremente solano.

Qué cansado va un hombre
de tanto resquemor
amando Diotimas
y Elisas naufragando.

Qué cansado va un hombre
de recibir mazazos
oscuros y duraznos
de extática alegría.

Qué cansado va un hombre
de morirse de vida
y a más vida más muerte
pero con melodías.

Qué cansado va un hombre
de inundarse de olvidos
y en ínsulas extrañas
rememorar los lirios.

Qué cansado va un hombre
de leerse en los versos
mas cómo perseveras
oh vida no viviendo donde vives
.

Qué cansado va un hombre
de llorar saltamontes y reírse
y pensar lóbrego y sentir
cómo resucitar.






215. LA MUERTE DEL POETA



Muere un poeta en el pantano verde
y junto al hormiguero ondulatorio
muere en enredaderas y cenefas lilas
se lo comen los grillos las cigarras
de la estepa arbustiva.

Muere el poeta en la sonrisa
que es fatiga / y amparo
y en el tendido eléctrico
muere crucificado

sus brazos
bosque caducifolio en primavera.







216. A DIETER LEISEGANG (1942-1973)



Leisegang war
nicht unbedingt ein Mann
der leise ging.
Sus aforismos y poemas suenan y resuenan
en esta habitación de Munich
libro naranja
de Últimas palabras puramente.

Sólo en un par de metros
De tierra tantas bocas apretadas
Por cada una un puñado.

[...]

¿Cómo puede un político
hablar de paz
si no habla de mí?
¿La paz de quién?

Entregaste dañado con amor
toda la luz.







217. HOMENAJE A FELIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE



Félix estaba a la hora prometida
hablándome de seres fabulosos:
el lince ibérico la codorniz
el tordo el águila el quebrantahuesos.
Félix amigo de los animales
era también mi amigo en la aventura
de lo desconocido sin peligro
que -ahora lo sé- no es nunca la aventura.







218. ELEGÍA
Henryk Gorecki,
Sinfonía nº3
I

Escribiste la rosa de silencio
Escribiste la rosa de
canciones dolorosas
la rosa la canción de los silencios
escribiste
dolorosa

Silencio

Escribiste la rosa de
ceniza de
silencio
Escribiste canciones dolorosas
la rosa de ceniza en las
canciones dolorosas las
estrellas
la rosa del silencio de ceniza
Escribiste silencio las estrellas
Escribiste la rosa
Ceniza tú
Estrellas tú
Canciones tú
Henryk Henryk
de ceniza de
nieve
la nieve de
canciones dolorosas de
ceniza
la rosa de canciones de ceniza
la rosa de canciones de silencio
escribiste la música
la música
asciende hasta el dolor del ser humano
asciende en las canciones dolorosas de ceniza
y en la nieve las
rosas
ascienden



II


La voz del campo gris
como una estrella rota
la voz del
campo estrella
gris la
rosa
La voz como una rosa
del campo de la estrella rota
la estrella de la voz del campo gris
la rosa silenciosa
voz rota de la estrella gris del
campo

rosa





III

En el amanecer las voces
florecerán
florecerán del campo gris del
campo
mate
florecerán
en el amanecer las voces
del dolor en el
ser del
ganglio humano del
recién nacido entonces
florecerá
florecerá en las voces grises
y en el amanecer
las rosas incendiadas
del campo gris del
campo

mate

florecerán






219. CADA POEMA HECHO




Cada poema hecho
es mojón del camino caminero
y el borde de los campos lo demarcan
sus acordes más serios

aunque se ría usted de noche
-¿porque se descompone de dolor
con tanta impedimenta de nostalgia?-
y nunca mire a los ojos del perro.






220. KOROLIOV



Tres tonos diferentes
forman tres intervalos entre sí
impronta única en la mente
que recuerda el acorde
forma transcendental
en el tiempo sin tiempo de la luz.

Aún suena en la mente y sonará
pero será un milagro
otra vez producido por tus manos
otra vez nuevo único
en el espaciotiempo del oído
en su historia esencial y verdadera.

La música se extingue
y muchos aplaudimos en la sala
como lluvia que arrecia en el silencio.
Cómo darte las gracias porque es necesidad
porque tú has hecho clara otra necesidad.
Cómo decirte Gracias
gracias Evgeni gracias
desde el confín ignoto de este mar.





221. LA NOCHE



Ventanas flotan
en el espacio negro
iluminadas
la noche se refleja en los cristales
y todo está en silencio.
Columna iluminada
deja ver la escalera solitaria.
Una ventana cambia de color
por los tonos azules y magentas
y hay sombras que se mueven
por una habitación
heridas y desnudas
y corren los visillos.







222. LA NOCHE

A Justus, Florian, Timo, Julian,
Leni, Oliwia y Clemens

Los rostros en la música
de ritmo diferente al de ellos mismos
cuando hablan y hacen gestos.
Miro los rostros
contra el contexto musical ajeno:
todo es motivo de escritura y ritmo interno
o música en silencio
de los rostros anónimos
en el advenimiento de la forma.

jueves, 29 de marzo de 2012

172-196




Anselm Kiefer, Siegfried's difficult way to Brunnhilde



172.

A Stefan Beyst

De sueños habrá sido el cargamento.
Hozar la oscuridad y sin embargo
en postes de la luz girar el mundo.
La desorientación de las manadas
las señales furiosas las
estrellas.
Yo vi en el horizonte arder hogueras.
Quizá eran tus ojos
y tus manos quemaban.

Se secaron las lágrimas
y la disposición al canto.
Mucho ha sido barrido
por que alguien aún se asome a esta ventana.
Encuentre aquí el espejo de su rostro.







173.



Qué son las sombras que crepitan en
los signos susurrantes como hojas
secas pisadas lentamente. No
seréis vosotros hasta ayer que nazca
lo que ayer no se dio como mañana
la mano dada en señal de ayuda
el pan el agua dados necesarios
la palabra cercana
samaritana

no esta indignidad
proveniente del miedo.






174.



Vuestros rostros son flores
en cada oscuridad que vaticina
la realización del absoluto.

Mandato de la noche. Teorema.
Constante en el desierto
morder el polvo y abrazar la luna.

Vuestros rostros son flores.
Falso es lo que echa tierra en vuestros ojos.






175.



Un trasiego de sombras. Sinfonía.
Vuestras ropas tendidas en el alma
lo que os fue sustraído
en la aniquilación

como la identidad
en los símbolos dados.

Árboles secos. Cifras
de las estrellas en el corazón.







176.



Por miedo por amor no detuvimos
la mano la mentira
y las rosas cayeron calcinadas.

Inconsolable
estar en el delirio
de las piedras flotantes en la luz

la memoria quemándonos
pero juntos así
de alguna forma
en pie

en el momento de la despedida.






177.



I

Corral abandonado.
Tarde contra los muros derruídos.

La luz saja las sombras silenciosas
y es la piedra encendida
memoria que resiste y quema los espacios.



II


La perspectiva
el "mirar a través"
fue sueño símbolo
Ewige Wache vigilancia eterna
contra la vida.

En los lienzos desnudos en escorzo
la luz es elegía.



III


Ventana abierta rota la
persiana contra el
cielo.

Allí
el signo
negro contra azul.



IV


Cordero de la luz
en la casa del tiempo derruído.



V


Quien conoce la

hierba de la
ge
ni cojo ni
ciego ni
manco se
ve.


VI


Rectángulo de luz
sobre el muro de
una habitación
vacía.

Ekfrasis como mímesis
del secreto en el centro inaccesible.



VII


La luz se deposita en la quietud
de las ronchas del muro.

Supura el fundamento del mirar.

Es el dolor escrito
en la herida del mundo.





178.

A Thais Ávila Valverde

Vimos el árbol
signo de puntuación
en la estrofa incendiada de los campos.

Vimos la tarde escrita
en compases de trigo
la amplitud del espacio -todo era cielo y llano-
el amarillo en llamaradas de equilibrio.

Vimos un fundamento
de soledad y olvido.




179.

A Patricia Polo Pina


Su balido sonaba
como la luz tocando el bongo de las sombras
o el espacio en los muros maltratados
por la incuria del tiempo.

Vimos allí el cordero
como una concreción
de luz y mansedumbre.

Era un espacio abierto en otro tiempo.
Anónimo y sagrado
miraba el animal sin voz tus ojos.
Sobre vuestras ciudades crecerá la hierba.






180.


Dem unbekannten Dichter


Viajo no entiendo lenguas leo
la lengua universal

donde estoy exiliado.






181.

Anselm Kiefer, Heroische Sinnbilder


Caminas solitario por el campo.
Llegado a unos almendros
en flor haces un gesto:

levantas con firmeza el brazo al cielo
en un saludo nazi.


*


En la playa desierta
estás entusiasmado con el mar
y con ideas sobre el ser supremo.

Con firmeza exaltada
levantas decidido el brazo.


*


La música de Schumann
te viene a la cabeza
las Escenas de niños
De tierras y gentes lejanas.

Estás en un calvero entre montañas
muy lejos de la
civilización.

De una forma espontánea y decisiva
levantas con pasión tu brazo.


*


Qué tendrá el templo
que caminando solo
por largos corredores
naves y atrios
te sientes tan sensual.

Aquí no hay nadie y nada
puede impedir la realización
de tu deseo más hondo y sufrido:

Con furia afirmativa
levantas lenta e inexorablemente
tu brazo al cielo.


*


En medio de este páramo
donde no hay ni un alma
una palabra viene a tu cabeza
y su poder y su sonoridad
te dejan fascinado por completo.
Ocupación
esa palabra suena
entonces como un mantra en tu cabeza
Ocupación
Ocupación

y tierras ocupadas
te suena aún mejor.

En fin
que levantas tu brazo al cielo
y embargado por la emoción
gritas mis tierras ah
mis tierras ocupadas.





182.

Anselm Kiefer, Laßt tausend Blumen blühen


Dejad oh sí dejad que mil flores florezcan
y que campos mil campos reverdezcan.

De quién es el otoño. De quién la primavera.
Quién es el creador del orden y la gracia.

Que florezcan entonces
mil flores
que florezcan.

Dónde miran los ojos
y respira la vida.
A quién va destinada tanta lluvia
y viento y sol y mar de cielo y fuerza.

Que reverdezcan pues mil campos
dejad que reverdezcan.





183.


Las flores son los ojos
de los rostros sin nombre.

El campo es planto unánime clamor.
No llora quema canta inventa los espacios.







184.



Las ramas negras contra el cielo azul

ardían escribían

tremaban
en el
sueño


radiaban un sentido.





185.



Como anillos concéntricos
al lanzar una piedra al agua quieta

los signos se propagan desde el Signo
y forjan la unidad multiforme del todo.






186.



Las sombras se retraen en las tinieblas
buscando en el desierto
el calor de una mano.


Es entonces la luz

el desierto que duele en la mirada.






187.



Un árbol late
en el patio interior
sus ramas incendiadas
por el invierno.

Un árbol
como un signo
dador: las ramas blancas
desnudas el
vacío: corazón
que aguarda
para
ti.






188.



Si el bosque fuera un árbol
qué gran árbol sería


puedes leer
en un libro de texto del colegio.


¿Totalidad
en un signo de paz?
¿Dimensión verde?







189.



Escuchaste la risa de una niña

sobre la superficie
encharcada del mundo.






190.




Vimos la luz derrotada en el árbol
con las ramas abiertas a la tarde
sed de la luz que ardía
vimos allí respiración cumplida
en impulso a lo alto.
Destino de la noche las estrellas
conducían las voces al acorde
de las formas sombrías
y en la memoria intensa
abrazamos de tarde el árbol de la luz.





191.



Ascenso de los árboles
al paisaje en la voz
de los bosques negados

Descenso de la claridad nocturna
hasta tocar las hojas

El zarandeo entonces
del viento
dándote un corazón.








192.


Superficie del agua
suspendida la luz en las alturas

como cristales verdes
en los claros del bosque.

Al despertar
la soledad del lecho en casa ajena
la urgencia en la escritura inconfesable
de las cartas
a una desconocida

donde imaginas
casa más habitable
en lontananza.






193.



La plegaria nocturna de los ojos.
La claridad ignota de la piel.

El deseo se forma en los contornos
como la sed
en el centro del vaso
de aguas sobrias sagradas bajo el sol.







194.



Con un lápiz naranja
dibujas el desierto

pero los ríos hablan por tus manos
y en tu cara la lluvia
repite su concierto:

así parece natural un bosque

de ceniza naranja.







195.




Te sientas. Lees un libro. Pasas hojas.




Del blanco estático brota una llama.







196.



Soledad son
enjambres luminosos
de abejas y lenguaje

la miel amarga superior la miel
negra Señor.